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domingo, noviembre 23, 2008

Lección literaria


cuando el amor vibra no es necesario saber que amor en japones se dice "Ai"

http://www.youtube.com/watch?v=S8acrYDzA-8

viernes, octubre 31, 2008

Mas de pajarracos en escala

Me gustaria que compartan su mirada y su lectura sobre esta verdadera obra de arte de Marina Moshkova
Un abrazo!

viernes, octubre 10, 2008

El pajarraco azul




A la una…

Hay un pájaro en mi oído.
Un ruiseñor, un zorzal, una calandria?
No te vayas, escucha lo que digo
Hay un pájaro anidando en mi oído
Y toda su progenie en mí, canta ¡!
Con todas sus notas redentoras
Que traen septiembre y primaveras
Y pájaros alzados a la noche
Y cantautores de mañanas.

A las dos…

Hay un pájaro desde mi más interno oído
Que me recuerda que hay que sonreir
Y ser feliz, y amar amar amar…!
Porque es primavera y eso se estila.

A las tres…

¡Hay un miserable pajarraco! cantándome a las cuatro, y a las cinco
Menos cuarto, se mete en mi ventana y en mi sueño
y desvela mis ojos y los pega al cielo
raso de la noche, como un titiritero que juega
a inventar amaneceres cobijados de ausencias
Y yo quiero dormir… pero él no quiere.

lunes, julio 07, 2008

A donde la memoria?




Gracias Dolina por dejar el epigrafe y la huella!


Horacio: Hay lugar pa´ un recuerdo? ( Alejandro Dolina)


Somos una pila de recuerdos ocupando tanto espacio que a veces ya no queda lugar para uno nuevo. Toda nuestra vida amontonando memorias, y para que? ya no tenemos lugar para ninguna. Es hora de empezar a sacar a la vereda aquello que ocupa espacio inútilmente.
Algunas veces, el recuerdo todavía no es recuerdo, es decir, se está gestando, por que aún es presente y no tiene la antigüedad suficiente como para llamarse recuerdo, entonces, que es? …uno le hace un lugarcito, le va preparando un espacio, en la memoria, o ahí donde van los recuerdos (esos que ya son realmente y axiomáticamente recuerdos), ese baúl, ese archivo, o ese espacio sin fondo donde se apilan unos tras otros.
Ahora bien, uno no se acuerda de todo en la vida, hay cosas que pasaron por intrascendentes o poco importantes, como un muestrario de colores de pinturería ojeados con rapidez. Otros en cambio, ya antes de pasar a ser un recuerdo podemos percibirlos como un suceso importante en nuestra vida, algo que será digno de marcar el almanaque, de anotarlo como un día realmente digno de haber sido vivido, algo, en verdad memorable.
Yo me pregunto: a donde van los recuerdos olvidados? Donde se ocultan, donde se zanjan o sepultan los recuerdos que uno no quiere recordar?. Sera que hay en la memoria una “papelera” que se encarga de hacerlos flecos? O permanecen hidalgos y planchaditos como borradores a espera de mejor uso? Y como presas de amnesia selectiva uno va dándoles involuntariamente el lugar que queda en el desván? …
Demasiadas preguntas y pocas respuestas… Dice El pequeño Larousse a cerca de la palabra recuerdo: “impresión que conserva la memoria de una impresión anterior. Entonces uno dice: de que asombrarse… si es el espejo en que hace tanto que uno no se mira? Tenemos una gran capacidad para conservar imágenes en nuestra memoria, de rostros a los que el tiempo no ha osado tocar con su acción corrosiva, como si se tratara de un retrato de Dorian Gray, siguen siendo por fuera tan impecablemente hermosas como antaño…y a veces, otras en cambio, tan borrosas que cuando nos queremos acordar (válgame la redundancia) ya son tan distintas que asusta la diferencia. Claro que no solo un rostro, también un hecho puede ser removido al presente por un objeto, desde los abismos más cenagosos del recuerdo, los objetos tienen la potestad de ser poderosos evocadores de recuerdos, y obviamente cuanto más antiguos mas historia y más memoria evocan.
Y si, somos eso, tal vez una pila de recuerdos, tal vez también podamos decir de nosotros que somos tanto como podamos recordar…ay! entonces de aquel hombre cuya memoria sea indicador de su estatura, por que algunas vidas serian insignificantemente pequeñas a la hora de negarse a recordarlas…
Así, también las cicatrices son perpetuos tatuajes de las secuelas que la vida va dejando y aun hechas costumbre a los ojos a verlas, no digo a mirar, solo a verlas; están ahí presentes como un indicativo del pasado.
Por que los recuerdos son eso al fin de cuentas, esos protagonistas mudos, abstractos o concretos de un pasado que se agarra al presente a través de un soplo interior; nuestra memoria.
Y así, rostros y objetos, cicatrices y palabras van urdiendo la trama de nuestros recuerdos y siempre hay tras ellos una madeja de sentimientos que se desovilla.
Así mismo el amor cuando termina, como un retrato descolorido y ajado por el tiempo, conservara los tintes que nuestro afecto quiera a su modo hacer sobresalir del marco de ese cuadro.Dependera de donde pongamos hoy la luz,para que mañana sea el ayer, retocado por la memoria y no por el olvido.
Con el transcurso del tiempo, nuestra ligera lucidez se encargara de ir esfumando, borrando, difuminando, desvaneciendo los detalles hasta que solo quede de la imagen una agrisada sombra apenas reconocible, apenas un contorno, allí, donde debería estar nuestro pasado.

viernes, abril 14, 2006

la vida en samping




Desconozco la etimología de la palabra samping y no me he informado si se escribe correctamente así, pero en aras de escribir como se escucha se me ocurre descomponerla en su raíz Sam ( que seguramente viene de algún descendiente del Tío) y Ping… a lo que yo agrego pong…en virtud de la acción de saltar como pelotita de uno u otro extremo sin parar sin solución de red que la detenga, en la actitud de no interrumpirse, de no centrarse en la observación mas de tres o cuatro segundos. Entonces estará garantizado el fracaso del proceso de pensamiento, no hay observación posible de una idea con la acción observada, no hay procesamiento ni noción de disfrute, no hay compromiso con el otro, una atrofia general de los sentidos nos invade en una inconciencia forzada, cambiar, cambiar, cambiar es la consigna, como buscando en esa libertad de opciones cuanto más variada, el escape a quedar preso de la idea, como si un mensaje subliminal y virósico nos acechara en el contenido de los medios y buscar el mensaje equivaldría a detenernos. Como si el crecimiento estuviera en proporción directa al escapismo. Yo me pregunto si el Ombú de las pampas o la fronda del Nogal grandilocuente en su longeva adultez de mas de tres siglos, ni veinte ni treinta años , ni aun ochenta. Trescientos, cuatrocientos años detenido ahí, tejiendo raíces subterráneas de pié, acumulando intempérias experiencias no son más que suficiente ejemplo de lo que significa crecer y perdurar.
Cierto que vivir y transcurrir no nos da derecho a presumir ( la cita es de Eladia Blázquez) pero no menos cierto es que como el Nogal que bien honra la vida, nosotros, estos disconformes evolucionados seres del siglo XXl deberíamos decidir detenernos, tan solo un poco y si se quiere: Parar la pelota, levantar el mentón y mirar al compañero que entra al área para ver si entre dos es mas fácil jugar en equipo que solos.

sábado, febrero 18, 2006




De pobres y ausentes


Sacuda el viento la tierra de esta página
y los ferrosos tintes que su trama amarillean
que tiembla Dios y tiembla el tiempo
y sus atardeceres ocres y sus redondos vientres,
y el rocío con sus gotas de cristalina piedra
y toda redondez y toda forma
frente al hombre y su vil naturaleza.
Que de la occipital mirada del recuerdo
no se ha ejercido oficio mas antiguo
que el de las putas guerras, que el de la puta muerte;
que la opaca gestión del cabecilla
que ve con el ojo indiferente
del bizco que tuerce su mirada
frente al frío hambre de su gente.


Juan de los Palotes.


Perorata

A estas ¿ por que no?, también alcanzara el olvido,
la taparan despacio otras no menos viejas palabras
y al cabo de otros tantos amarillentos días
será opaca ceniza polvorienta. Pálida y borrosa
tinta aguada y desleída.

¿ Queda acaso algo perenne a que aferrarse ?

Inexorable la vejez constante en su continuo roer
escupirá las sobras que nos queden a la muerte carroñera;
y yo: ¿ Seguiré ensuciando este papel que acaso fuera
otrora árbol, fibra, resina, madera? Yo; ¿ Seguiré buscando
ver florecer la madreselva y seguiré prestando oídos al zorzal
que muda a mi ventana en cada primavera?

Tal vez ella guarde memoria de nuestro amor caduco;
(a veces hay rarezas que se convierten en eternas).
Absurdo.
Todo es tan aborreciblemente absurdo.

Hay una criatura que llora desconsoladamente
y no prodiga pan mi pluma a su boca vacía.
Hay una hembra que excreta un hijo en un baldío;
Pregúntenle: ¿A que sirve la poesía?


Juan de los Palotes.