jueves, marzo 08, 2007

apocalipsis

por Juan de los Palotes





Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?
G.A.B



Cuando acaba el amor
se amorezcan los vientos
y las nubes ennochan en tormenta.
Cuando acaba el amor
un derrame de nieve ruge en las laderas
y los andes desmadran sus nevadas .
y un trueno retumba hueco en las salientes.
Cuando acaba el amor
los glaciales deslíen en llanto su apariencia
y se rajan las fallas subterráneas
y los pájaros, los pájaros…
los pájaros!
Caen heridos
los ángeles, en el anden de las vías muertas.
Cuando acaba el amor
Ya nada importa.
Y yo me voy con él
Donde mora la nada
Donde fue el comienzo para saberse eterno
Donde el barranco tiene profundidad de cárcava.
Donde...
... donde!
... ... Donde?
Donde habita el descuido!



que tienen tus ojos que cuando me miran
siento que mi alma sin querer se va,
a buscar tus soles tu voz tu sonrisa
y mudo y absorto temo despertar...

martes, marzo 06, 2007

Hacian ganas de morirse .

por Juan de los Palotes


Dan afuera las once desclavadas
no tengo donde ir. Dijiste queda.
Toda partida aroma en la vereda
humedades de frías puñaladas.

De todas las formas impensadas
que rebelde la sombra se aboveda
en redondez fetal, se te amoneda
el alma mudando coordenadas.

De la cama desnuda de ternura,
cuando amor se raja en extravío,
se hilacha de su manta la costura.

No hay albura en el recuerdo umbrío
cuando amor se ahorca de clausura
con la cuerda que pende del hastío.

lunes, marzo 05, 2007

eclipse

por Juan de los Palotes

...Sigo viendo el eclipse", dijo. "Adonde quiera que mire, ahí está"
Luego el eclipse recobró su condición terrenal y empezaron a cantar los gallos del amanecer…...

(De la pag. 123 Del amor y otros demonios, Gabriel García Marquez)




La naturaleza animal intuye sin los ojos del cuerpo lo que el hombre como si hubiera dejado de ser parte de ella necesita colegir para creer, un viento solar anunciaba aquella tarde inquieta un ocaso sobrepuesto, un ensombrecer temprano. Cueros, pelajes y emplumadas bestias olfateaban que se cerraba la noche y como en cotidiana liturgia se preparaban a recibir la sombra.
Era la oportunidad de escapar, esperarían que la luna tape el sol completamente, tenían 3´:25´´ segundos para filtrarse entre las negruras del ghetto, fuera de la alambrada los esperaría la libertad. Chelmno era el primer campo de exterminio, abierto en 1941 para matar a los judíos del ghetto de Lodz y Warthegau; fue el primer campo en usar gas venenoso. en la Gran Polonia (la cual estaba en 1939 anexada e incorporada a Alemania bajo el nombre de Reichsgau Wartheland.
Cyila esperaría del otro lado de la frontera a que Simón llegue con su abrazo flaco a recuperar sus vidas.
Ambos, Rosh y Simón escaparian juntos, no podía ser de otra manera, los nazis los habían emparejado con el mismo grillete para economizar, si uno moría el otro también por no poder quitar de encima a su compañero.
Una púa de la alambrada engancho un jirón de la ropa de Rosh, Simón pegó el tirón y vio que su compañero enredaba una pierna , trato de quitar el alambre con sus manos que empezaban a sangrar, miró el sol aun noche que empezaba a destellar ribetes plata, en quince segundos su destino de libertad estaría firmado, la luz comenzó a resplandecer ,las cadenas se enredaban mas con sus tirones. Una explosión de sol los alertó de que se les iba la vida en ello. Una vos de alto, una estampida, un traje a rayas carmesí, y se escucho a Simón decir; "Sigo viendo el eclipse", dijo. "Adonde quiera que mire, ahí está"
"Luego el eclipse recobró su condición terrenal y empezaron a cantar los gallos del amanecer"…

sábado, marzo 03, 2007

Desde el precipicio.


por Juan de los Palotes.


Si libre nunca nada, repitió en voz alta. Doce pisos arriba luneció en su fluir estéril sobre aquel edificio, sobre su cresta empapada de ropa secándose como cometas con grilletes.
Y se marchó humillado el día a su albergue de solterón sin remedio carpido por la luna indiferente.
Sobre la cornisa una silueta en sombras asomó su perfil dubitativo, caminó la rayuela de su adrenalina, la ausencia, la pobreza, el desamor, el duelo de sus utopías. Caminó hacia atrás. Vendó sus ojos con el trapo blanco de la credulidad, remendó sus cicatrices con un hilo de silencio. Sus oídos callaron el estrépito del tránsito doce pisos abajo.
Solo se dejó llevar por el instinto de su olfato, reconoció el aroma que sahumaba hacia la eternidad azul del firmamento un vaho a sopa intensa, bullendo a borbotones mansos.
Desde allí soltó la mochila que cargaba en sus lomos en caída libre.
Quería sentir la sensación de volar y así lo hizo.
Dejó que escape el pájaro de su jaula.

jueves, marzo 01, 2007

Yuxtaposición




Recuerdo, como si las agujas del reloj giraran a la izquierda, como si recordar fuera la madre de imaginados momentos, deseados, soñados momentos que aun no nacieron, aquella madrugada calurosa en que irrumpí en su casa a las 2:… sin otro equipaje que unas galletas para el mate. Fue el día más caluroso de ese verano. 2006 años eran desde que nació esta era y le pusieron Cristiana por título, tal vez, hace décadas dejó de serlo y nadie, ni hereje ni converso se ocupó de cambiarle la etiqueta.
Nos sentamos en su jardín que en perspectiva no daba la real medida de su dimensión, tal vez por sus medianeras que tapizadas de verde daban al aire aroma de horizonte.
Éramos ella y yo, mate por medio elucubrando sobre la gestación de un cuento por título “El jardín de los senderos que se bifurcan”, que si su autor, bibliotecario, inspiró sus letras en el ámbito de su cotidiano quehacer. El sol arto naranja nos despertó de aquella trabada discusión sobre si la médula de la metáfora era poner el cuento en un plano superior de entendimiento o si su críptica narración no tenía otro asidero que el de una laberíntica y enigmática adivinanza.
Las horas habían pasado sin pausa, siempre hacia la derecha, si se me permite este pecado, éramos, sin darnos cuenta, ambos, un poco menos jóvenes, un poco menos pobres un poco mas libres.
Ella pudo decir lo mucho que le disgustaba Borges y yo escucharla sin que me enoje su apreciación.
Hoy en otro presente, se que ellos, ambos tenían razón, que el Borges bibliotecario y el poeta metafísico coexistían en aquel cuento en yuxtaposición. Como en el jardín de los senderos, ambos estaban alineados en su microcosmos. Laberinto y Novela eran un solo objeto y solo un objeto. Lo trascendente, lo real, lo importante era que estaban juntos, en ese mismo espacio, en ese mismo tiempo. Al unísono.

lunes, febrero 26, 2007

lecturas



Me han requerido,
por invitación de Ana R, El espacio de un latido,
que me integre a una cadena de posteos que consiste en publicar un párrafo primero de cinco líneas citado en la pagina 123 del libro de mi actual lectura.
He aquí el detalle y la sorpresa que me encuentra releyendo Ficciones, de J.L.Borges, en cuya, pagina 123,"El Jardín de los senderos que se bifurcan", enmarcada por un largo anterior y posterior blanco silente solo agrega esta dedicatoria: A Silvina Ocampo...
Regalar una página en blanco a la dedicatoria ya es elocuente, más que cinco líneas sacadas de contexto, es la elocuencia del silencio de la que tanto ha dicho Jorge L.

En este cuento,Borges, es hábil de extraer pensamientos germinales que antes de cristalizarse hacen pie en la obra poética. Como las ideas de los científicos pueden ojearse como ciencia ficción; en este bifurcado cuento Borgiano, la fábula puede examinarse como ciencia.



Sobre Silvina, dice Borges :

"Yo sospecho que para Silvina Ocampo, Silvina Ocampo es una de tantas personas con las que tiene que alternar durante su residencia en la tierra." Jorge L.Borges sobre Enumeración de la patria. ( poemas)

Paso la posta entonces a cinco blogeros de mis recomendados:

· El escaramujo
· En carne viva
· Ríos de la surera
. Ruedas del Tiempo
· Sobre tus alas


Gracias por participar!!

Violines violentos

por Juan de los Palotes



He aquí el presente hecho pasado.
No hay tristeza en la armonía,
tiemblan las cuerdas
por mis encerados tímpanos,
resbala la nostalgia.
No, hoy no. Hoy no cedere
a estrangularme con una cuerda
de violin;
por más que vivaldi sea mi verdugo.

Libre asociación ilícita

por Juan de los Palotes


Digamos que Demencia es ese alquitrán
con que se unge una Virgen azabache
para burlar el acoso
de nuevos dictadores de manuales para Imperios;
pátinas obscenas a prácticas paganas,
sotanas, togas y mandiles,
sufijismos de corbatas atadas al patíbulo,
con la cuerda al cuello
del collar de la perra
mallorca de las putas.
Menorca especie de embusteros
dirigen te a morir en el intento
Enlutadas de rubio oxigenado
cualquier mejunje blanco es bueno
cuando la harina es de otro costal.
En fin, digamos que demencia
es ese maquillaje con que la libertad
pinta los cantos de sus nalgas
para que no le rompan el cordón de la vereda.

viernes, febrero 23, 2007

Equinoccio


por Juan de los Palotes


Ahora que la noche dura lo que el día
y que eyaculan polen las erguidas anteras.
Ahora que en el sur es primavera
y caprichosamente caen las hojas
en el hoy distinto de éste norte.
Ahora que distintas sensaciones
estallan en su piel y mi memoria
como estalla el perfume en el recuerdo.
Ahora que una brisa Logroñesa
desliza con pereza mi barca por el Ebro,
yo pregunto si ella, igual que tantas otras;
igual y profundamente diferente,
arrasará el olvido con su sombra
como arrasan las olas los crespones del duelo.
No me podrá olvidar...
No arrastrara el olvido ni la palabra muda
Ni la palabra dicha.
No me podrá olvidar cuando desnuda
se abrase a otro amor y a su desdicha.

martes, febrero 20, 2007

HACEDOR DE AHORAS



por Juan de los Palotes




Desde el fondo de mi,
me sé transformación errante.
Canto rodado despeñado
obra inconclusa por empeño.

Aproximadamente parecido
al ser que me ha parido.
Lejanamente igual a mi principio,
idéntico retrato de mi ahora,
gastada perfección en mi mañana.

Se que solo soy instante.
Que el ahora fugaz expira
antes que pueda respirarlo.

En un continuo recrearme
voy haciéndome a mi mismo.

Tan solo soy aquello
que hago con mi ahora.

lunes, febrero 19, 2007

Desde la mañana

por Juan de los Palotes






No se si eres Gregal, Leveche o Tramontana
Si L’abregu o Ábrego o si Galerna,
si arrancaras mi fronda de cuajo hasta el averno
en que moran los dioses denostados
sin que pueda aferrarme a un silabario.
No hay hoja en mi cuaderno que no tiemble
cuando tu prosa pasa lisonjera
y no hay brisa por tenue o por ligera
que no, que no,
que no tenga de vos en el espejo
donde ríen sus lagrimas las musas.
Si tengo que morir, que no hay remedio,
Por que ya escrito está que un día
mi nombre morara en los cementerios,
que saquen un listón de mi madero
Y un Juanito me resurja en la laguna
barrilete de Berni hasta el umbral,
en que empieza a virar la magia de tu pluma.

sábado, febrero 17, 2007

La Nación revista

por Juan de los Palotes


Y ahora la vereda inmóvil despliega el mapa
de los amaneceres ebrios.
Son todos ellos y ninguno,
Sus rostros tienen toda la ceguera de las neuronas muertas.
Sus bocas babean por el borde mas sesgo una sonrisa absurda.
Sus oídos callaron.
Sus manos agitan el temblor de los acordes más tecnos.
La fiesta de sexo droga y rock and roll ya se apaga
cuando el sol enciende.
Ahora las alarmas sintetizan .
Empilados se escombran uno a uno
entre sus pertrechadas nauseas.
Y yo con el diario de domingo bajo el brazo
anhelo, ruego! no ver entre ellos
el rostro de uno de mis hijos.

viernes, febrero 16, 2007

Química

por Juan de los Palotes





No se trata de apologar el combo
Fast-food de la cajita feliz
ni su aderezo Don Mac.
Se trata de encontrar
en ese clic
en que la glándula suprarrenal dispara
sus misiles al cerebro,
esa parte de ser que empate empatías,
olores, hormonas, fantasías,
en fin,
yo necesito de vos
una empírica formula uno
desnuda y recostada
sobre una tabla periódica.

miércoles, febrero 14, 2007

CHEIROS


por Juan de los Palotes

CHEIROS

Tengo olores que no puedo sacarme con los años.
Algunos resisten la refriega del jabón y otros;
y otros pegados al cristal de la memoria
fermentan en alcohol de imitación barata
comprada en la feria de artesanos.
Son olores que a la piel llevo pegados
y hacen costra.
Son hedores que exhala mi cadáver
ungido en los aceites de mis resurrecciones,
por que tantas veces he dicho nunca más
y sin embargo, vuelvo a morir en el intento,
vuelvo a volver a tu calle que termina en esta esquina
y a rodear como perro en celo con mis pasos
marcando territorio en tu manzana,
bachín que estira el brazo a la sortija
para dar otra vuelta al carrusel.
Soy extranjero que lejos de su patria
extraña los cheiros de su infancia.
Un adicto que fuma de prestadas
en cada bocanada el humo de nostalgias.
Y así en esta murga de musas trasnochadas
hediondo de sudor, tabaco y cafeína,
doy vuelta en ésta esquina y la calle que parece ya termina
comienza a comenzar:
Promesas de resacas y esas ganas de dar.

domingo, febrero 11, 2007

El sobreviviente


por Juan de los Palotes

Exigirme describir a cada uno de ellos no será sino a través de la imprecisa y dudosa
imagen que aún conservo de aquel suceso , por cierto, no menos cargado de crueldad que otros hechos posteriores al destierro, al alumbramiento.
Los años sesenta aún no cantaban sus victorias de Twist y gritos, la revolución juvenil,
el contexto de la Guerra Fría , la guerra de Vietnam, el Mayo Francés, la primavera de Praga, la guerra de los 7 días, los conflictivos y violentos procesos de liberación, la contracultura juvenil, los movimientos pacifistas y los procesos de cambios y transformaciones en distintos órdenes que serían marco y circunstancias para éste mediocre narrador que trata hoy de ilustrar ésta legitima historia y la suerte de sus personajes.
Era Abril de1959, días más , días menos, cuando salimos lanzados de nuestro ubicuo y testicular hábitat por una indefinible y compleja reacción química, proyectados, excluidos, eyaculados.
De todos lo que éramos en un principio solo recuerdo algunos rasgos de quienes quizás por más competitivos se acercaron casi lo suficiente para llegar, solo que el casi, siempre denota con su adverbial naturaleza esa fastidiosa desaprobación de lo inconcluso, de lo pendiente, de lo irresuelto. Nadie quiere ir a la zaga, la lidia es Darwiniana y despiadada.Todos ellos con sueños tal vez utópicos y una misión a realizar, con vocaciones diversas y capacidades magníficas perecieron en el fallido intento, : El médico sabio ,el ecologista conservador y pasifista, el Chamán intuitivo, el científico innovador, el artesano, el maestro de escuela, el padre ejemplar, el guerrillero soñador y loco, el loco, el cuerdo, el idólatra, la magia, el ateo, la sonrisa.
De aquel proyecto en puñado de hombres y mujeres únicos, irrepetibles, solo éste que soy, pudo sobrevivir. Sin oficio mejor ni mayor empeño que contar historias, en fin, sin exagerar, un premio, la vida, inmerecido.
Solo me queda el consuelo de ejercerles memoria y éste descargo en mi defensa: Alguien tenía que sobrevivir para contarlo.
Pero es justo decir que necesite poder golpear mucho más, vigorosamente, nadando por el tracto vaginal fui un mero espectador de su desdichada suerte, tal vez el más afortunado, agraciado por la velocidad que dan los flujos en la deriva a un espermatozoide que rema a ciegas y sin conciencia de su rumbo.

viernes, febrero 09, 2007

Ostracismo

por Juan de los Palotes





Hay mundos emparentados
e insondables de atadero sibilino,
en que moran esferitas de lloros
rodadas en la lija áspera del :
...dudo que yo exista.
Son perlas enquistadas en el
hermético neceser de la sospecha,
Vulneran .
Se abalanzan, arremeten, abordan,
infectan el órgano más crédulo
y se alojan abrumando con teoremas
Pitagóricos sin catetos ni hipotenusas.


jueves, febrero 08, 2007

Concupiscencia

Por Juan de los Palotes



" La felicidad consiste en continuar deseando lo que se posee." San Agustín

No necesito más que esto que ahora tengo
y sin embargo, el deseo acecha interiormente
con sus fauces abiertas y esa espuma
que le viene de las tripas.
No necesito más y sin embargo quiero.
Por que querer me muerde desde adentro
y me hace prender un cigarrillo.
Hay días como éste
en que quisiera despertar más libre y en silencio
y en puntas de pié y descalzo
y caminar pisando hojas secas
sin hacer el menor ruido,
para que el lobo que me habita no amanezca;
y siga acostando su apetito.

miércoles, febrero 07, 2007

Existencias en liquidación




Por Juan de los Palotes



Cuando el orín corrompe la bolsa de basura
y aún después un chiquilín rebusca en ella
un billete escrito en tinta negra
para cambiar por blanca.

Cuando la roña pica como sarna
en la entrepierna de esa nena
que masturba su sueño de muñecas

Cuando la vida vale lo que un plomo
en el órgano vital de tu bolsillo

y mueres cuando te vas y mueres por no salir
y adivinas que no hay falleba virgen
en el prostíbulo urbano de la propiedad privada
ni puertas que no se abran a patadas
ni democracia que no caiga en autocracia
Puede que salgas y no vuelvas
por miedo a que tu adentro sea peor que el afuera.

martes, febrero 06, 2007

Deja que murmuren



“Vístete de putita, corazón,
vuélveme loco.
Ponte esas braguitas de nylón
y luego te las quitas poco a poco…” Joaquín Sabina


Por Juan de los Palotes

…Que las comadres murmuran
en la vereda sucia del perdón a los felices,
que dicen que me dices
amores en silencios de ojos taciturnos,
que dicen que te digo
lascivas palabras que perturban
y que éste amor escandaloso
no tiene sitio en esta tierra,
que es un amor poeta que no sabe de cordura,
y que mejor los locos que madrugan
para ver como copula el sol con esa luna putañera.
No, no los escuches.
No dejes que su vos acalle el canto
del pájaro que habita en tus entrañas
cuando me dices:
...anda tócamela otra vez...


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