Un poema de Alina Diaconú
Hace 3 meses.
Comencé removiendo escombros, a pala y pico un refugio donde atrincherarme. Un canal en busca de mi mismo, ahí, donde mi olfato perdió el rastro de mis huesos. …Y me encontré, un día me di cuenta que era tan solo un Juan de los Palotes y que aún estaba vivo. Entonces entendí que debajo de mis huesos la tierra siempre espera paciente incluir en ella una semilla . Entrá, cambia la yerba, tengo unos leños encendidos con la pava al costado esperando tu visita; tomas unos mates?
Fatal:
tu mirada lasciva
entrándome en la carne
Inevitable:
tu boca
en charco de saliva urgente
Ineludible:
tu lengua
que repta sin antídoto
Irremediable:
Trabarnos
Urdirnos
Emulsionarnos
Fatalmente
inevitablemente
ineludiblemente
irremediablemente: enalejarnos.
Publicadas por
Horacio Fioriello
a la/s
7:27 p. m.
Etiquetas: Eróticos
5 comentarios:
Y es tu momento de pasión ineludiblemente ardiente y acompaña el instante, que definitivamente es lo único que tenemmos.
Ufff de verdad q calor!! eso es ineludible, una pasion que ahoga, que se antoja que cansa y que uno se muere por cansarse asi, bien!!!
Perturbador !
Paz/
Fatalmente
inevitablemente
ineludiblemente
irremediablemente: atrincherarnos juntos.
Un grán abrazo amigo
Sensual, elegante
maravilloso
Saludos
María Elena Ponce
Publicar un comentario