martes, agosto 21, 2007

Historias De tangos & Fantasmas


Bar "El Balcón"
Plaza Dorrego.San Pedro Telmo.Buenos Aires. Argentina
Agosto 17 de 2007

Los clientes del bar uno a uno se fueron marchando”… hasta dejar a solas a la historia, a solas la historia y nosotros en el bar del Balcón, de un San Telmo empedrado con memorias. La Noche y yo quedamos frente a Pablo tintineando en las copas doce uvas de un San Felipe del cuarenta y cinco; por vos Julián y por La Noche, pronuncio Pablo embelesado frente a esta pareja de escritores que tenia sentados frente a su mesa. Soy de Parral, Chile, nos dijo y mi sueño es escribir como ustedes, pero tengo horrores de ortografía, lamentó. Sonreímos. Había en su voz una magia premonitoria, su voz era casi una canción desesperada.
Piazzola estrujó el bandoneón hasta hacerlo rezongo y rezo. Sentí que La Noche me abrazaba con sus brazos de hembra enardecida. Ella quería bailar, bailar, bailar; bajar como baja un mural pintado en la pared hasta el empedrado de Plaza Dorrego, mezclarse con la gente y con sus piernas en ochos y quebradas también decirle Adiós a Nonino.
Pablo se despidió. Dejó unas líneas en una servilleta: “Adiós, pero con migo. Acostúmbrate a ver detrás de mi la sombra. Amo el trozo de tierra que tu eres”.
Y agregó con su voz Parral, ustedes…que son…? Otra vez se nos dibujo una sonrisa. Noche respondió casi con una carcajada: desde hace dos horas…, ” Dos amantes dichosos haciendo un solo pan”.

La banda dejo de ensayar sobre el escenario y comenzó a tocar, rastras de grueso calibre saxo y mucho ritmo Jamaiquino llenaron con sus acordes la capacidad del recinto, el tablero ajedresino de las viejas baldosas del Púb se aplastaron con el peso de una multitud cosmopolita escaleras arriba, mire el retrato de la mujer del mural en la pared de la barra y pude sentir que su presencia reclamaba, trascender del ladrillo descarnado para hacerse hueso y sangre y piel y verso, estrofa y canto en una canción desesperada. Y una pregunta sin respuesta me obsesiono la noche. La Noche, que fue de Esa noche de escotes desbordados en San Telmo que mira balconeando sus contornos la pinta de un Julian que la seduce. Donde quedo el rastro de tu noche San Telmo? Como un aroma que se espaece con el viento tu Tango de Julianes trascendió fronteras para dejar espacios abiertos a nuevos moradores, de avidas historias a trascender en letras de algun Pablo.

El mozo nos trajo dos cortados,” aún se aman; fieles permanecen, mataron al tiempo.dijo. Afuera suenan asentos de Reggae sin Piazola y un Joaquin canta más cerca de la Boca que a San Telmo.

2 comentarios:

gsus dijo...

gracias por su visita a mi humilde morada.
poquito a poquito
le iré leyendo, lo que le leí
hasta ahora me resulta interesante profundo y bello

saludos, poeta.

Juanola dijo...

Amo las historias de fantasmas y ésta es tan creible que dan ganas de conocer el lugar donde NERUDA anidara un sueño de escritor.
Cariños