
El hombre fuerza la palabra que no entra
La mete de prepo en el verso
la aprieta la lija la devasta .
La oprime comprime apretuja y estrecha,
la siñe a la prensa del vocablo, la exprime.
La amenaza con reducirla y recortarla,
con apagarla dejarla a oscuras y en silencio,
La tortura, le exije que diga aquello que él quiere que diga.
Le apreta las vocales , le ata consonantes al guión
le clava un punto y coma en la mayúscula
le gatilla acentos y estrangula las diéresis
Ella, no se quiebra. Se astilla, resquebraja, se dobla, se aligera,
Él atenta a su familia de palabras, las pone entre comillas,
Atenaza sus sinónimos y la separa de sus silabas.
Ella sigue
siendo:
una idea.
No me dejes
Es necesario olvidar
Todo se puede olvidar
Quien se escapa ya
Olvidar el tiempo
De los malentendidos
Y el tiempo perdido
A saber cómo
Olvidar estas horas
Quiénes mataban a veces
A golpes de porqué
El corazón de la felicidad
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
Yo te ofreceré
Perlas de lluvia
Llegadas del país
Donde no llueve
Yo cavaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Haré un ámbito
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde serás reina
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
Yo te inventaré
Unas palabras absurdas
Que te incluirá
Yo te hablaré
De esos amantes
Quien vio dos veces
Sus corazones abrazarse
Yo te diré
La historia de este rey
Muerto de no haber
Podido encontrarte
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
A menudo vimos
Reflejarse el fuego
De un antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo
Es, parece
de las tierras quemadas
Dando más trigo
Que mejor abril
Y cuando viene la noche
Para que un cielo brille
El rojo y el negro
No se casan
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No voy a llorar más
No voy a hablar más
Me esconderé allí
Al mirarte
Bailar y sonreír
Y a escucharte
Cantar y luego reir
Déjame hacerte
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
6 comentarios:
Excelente poema mi querido Horacio, besos húmedos.
Precioso, como todo lo que leo por aca.
Como estas Horacio, tanto tiempo, no?
Amigo tienes el don de domar todas las ideas creadas por tu ser.Me ha encantado, encantado...¡Que genialidad la tuya!
Un abrazo
Ella, no se quiebra. Se astilla, resquebraja, se dobla, se aligera,
que bien suena
Horacio, tienes un tesoro en tu alma, llamado talento y sabiduría, aflora en todos tus escritos, para placer de quienes te leemos.
("Incluso nuestra común Martha..., que por lo visto disfruta"...)
Sugiero, pases por Escribirte.com.ar, presiento que allí también tendrías un espacio maravilloso.
Cariños, Maria del Carmen Menéndez García
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