sábado, julio 04, 2009

A Martir




El hombre fuerza la palabra que no entra
La mete de prepo en el verso
la aprieta la lija la devasta .
La oprime comprime apretuja y estrecha,
la siñe a la prensa del vocablo, la exprime.
La amenaza con reducirla y recortarla,
con apagarla dejarla a oscuras y en silencio,
La tortura, le exije que diga aquello que él quiere que diga.
Le apreta las vocales , le ata consonantes al guión
le clava un punto y coma en la mayúscula
le gatilla acentos y estrangula las diéresis
Ella, no se quiebra. Se astilla, resquebraja, se dobla, se aligera,
Él atenta a su familia de palabras, las pone entre comillas,
Atenaza sus sinónimos y la separa de sus silabas.
Ella sigue
siendo:

una idea.

6 comentarios:

Tabita dijo...

Excelente poema mi querido Horacio, besos húmedos.

Jor Arribillaga dijo...

Precioso, como todo lo que leo por aca.

Como estas Horacio, tanto tiempo, no?

carmen dijo...

Amigo tienes el don de domar todas las ideas creadas por tu ser.Me ha encantado, encantado...¡Que genialidad la tuya!
Un abrazo

dèbora hadaza dijo...

Ella, no se quiebra. Se astilla, resquebraja, se dobla, se aligera,

Miss Rouge dijo...

que bien suena

María del Carmen dijo...

Horacio, tienes un tesoro en tu alma, llamado talento y sabiduría, aflora en todos tus escritos, para placer de quienes te leemos.
("Incluso nuestra común Martha..., que por lo visto disfruta"...)
Sugiero, pases por Escribirte.com.ar, presiento que allí también tendrías un espacio maravilloso.
Cariños, Maria del Carmen Menéndez García