martes, marzo 01, 2011

Gsusa y yo


Ella va con su cuerpo al hombro, perfilándose al Golgotha, Gsusa, sabe que mañana también será absurdo, que la piedra siempre rodará otra vez por la ladera cuando crea tenerla en la cima, pero ella insiste, ella empuja hijos a la escuela, como se empuja al presente para convertirlo en futuro, pone la mesa para levantar luego, vacíos de migas los platos sucios de la última cena, lava la ropa para que se ensucie otra vez mañana, sin culpables ni culpas. Pinta sus labios y sus ojos en el lienzo de la indiferencia donde él no será capaz de reconocer el cambio y se quedará otra vez dormido sentado en la cama con el control de la tele en la mano, Gsusa sabe, o cree que sabe,que las calabazas como los conejos y los sapos no se cuecen en el caldero de la vida real para dar carrozas y corceles, pero ella insiste, agita escobas por los rincones y esconde pensamientos debajo de la alfombra mientras espera confiada que mañana el sol; le finja una sonrisa y un guiño. Que al desayunar en el shop de la Shell, antes de ir a la oficina, ese hombre de la mesa de enfrente le dirija la palabra, le invite ese café que está tomando y al menos deslice un comentario a cerca de lo ingenioso de Matt Groening para crear el personaje de Homero Simpson.


Gsusa solo necesita que la escuchen, pero ella grita para adentro:
*-“Del otro lado de la noche
la espera su nombre,/su subrepticio anhelo de vivir,/¡del otro lado de la noche!”

*-la cita es del poema de Alejandra Pizarnik,  "Poema para Emily Dickinson"




8 comentarios:

Palabras como nubes dijo...

Bien, HOracio!
La rutina, el desgano, la vida monótona hasta el hartazgo, sin saber por qué, o sin entender... La necesidad de cambio, para este personaje, es imperiosa.

Abrazo
Jeve y Ruma.

dèbora hadaza dijo...

a veces parece que cualquier gesto de amabilidad es un milagro. triste

Menta dijo...

Y si lo mirara con generosidad,quizas no se de cuenta de lo mucho que da en los pequeños gestos de la vida diaria...y a pesar de todas esas cosas...tiene una luz esperandola al otro lado de la noche...sueños!

Besote para ti.

Con edulcorante y al Revés dijo...

Son muchos los que sueñan con los ojos abiertos y gritan para adentro.
Nose si fue Einstein o quien que dijo:
"No esperes que las cosas cambien si seguis haciendo siempre lo mismo"
Y es tal cual.. el cambio viene de uno, no hay que esperar que se mueva el entorno porque no tenemos el control sobre como van a moverse fichas ajenas.
La rutina, te apaga, te duerme y te mata.

Besos cordobeses para voce :)

viruta dijo...

La magia es una llamita enclenque. Tan efímera que casi no existe, aunque alguien crea que sí.

Sil dijo...

Preciosa y sabias palabras, cuento de amor, me encanta pasar por aqui a leerte mientras tomamos unos mates,
abrazo y buen fin de semana

Marisa dijo...

Si aprecias a Gsusa, Horacio, aconséjale que no espere a que el hombre de la mesa de enfrente del shop de la Shell le invité a un café o a unas palabras. Dile que se las ofrezca ella: las palabras abren caminos futuros y amortiguan huellas trabadas en vaches. Dile que no se pude oír con nitidez cuando una no se ha escuchado antes a sí misma.

Me gusta el trazado de tus palabras, Horacio, me gustan las notas que reverberan después de ellas, me gusta ese hombre que está "al otro lado de la noche".

Un beso, amigo.

Eugenia dijo...

por qué resignarse en vez de ser feliz...http://amoryotrasconfusiones.blogspot.com/