Un poema de Alina Diaconú
Hace 3 meses.
Comencé removiendo escombros, a pala y pico un refugio donde atrincherarme. Un canal en busca de mi mismo, ahí, donde mi olfato perdió el rastro de mis huesos. …Y me encontré, un día me di cuenta que era tan solo un Juan de los Palotes y que aún estaba vivo. Entonces entendí que debajo de mis huesos la tierra siempre espera paciente incluir en ella una semilla . Entrá, cambia la yerba, tengo unos leños encendidos con la pava al costado esperando tu visita; tomas unos mates?
Publicadas por
Horacio Fioriello
a la/s
2:37 a. m.
Etiquetas: Reflexiones
4 comentarios:
Vea que le mandé un comentario directamente a la dirección suya de usté.
Se cuida
Senén
Aplauso, medalla y beso.
A veces la mejor forma de mirar no precisa ojos.
Besos y ternura
Sencillamente maravilloso, tanto como las palabras de Oliverio Girondo que agregaste al blog...
Será por eso que siempre ando "Pidiendo Pista"...
Besos,
Muchisimas gracias por comentar mi blog, voy a tener que hacer un habito leer el suyo, excelente material. Saludos!
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