
A la una…
Hay un pájaro en mi oído.
Un ruiseñor, un zorzal, una calandria?
No te vayas, escucha lo que digo
Hay un pájaro anidando en mi oído
Y toda su progenie en mí, canta ¡!
Con todas sus notas redentoras
Que traen septiembre y primaveras
Y pájaros alzados a la noche
Y cantautores de mañanas.
A las dos…
Hay un pájaro desde mi más interno oído
Que me recuerda que hay que sonreir
Y ser feliz, y amar amar amar…!
Porque es primavera y eso se estila.
A las tres…
¡Hay un miserable pajarraco! cantándome a las cuatro, y a las cinco
Menos cuarto, se mete en mi ventana y en mi sueño
y desvela mis ojos y los pega al cielo
raso de la noche, como un titiritero que juega
a inventar amaneceres cobijados de ausencias
Y yo quiero dormir… pero él no quiere.
No me dejes
Es necesario olvidar
Todo se puede olvidar
Quien se escapa ya
Olvidar el tiempo
De los malentendidos
Y el tiempo perdido
A saber cómo
Olvidar estas horas
Quiénes mataban a veces
A golpes de porqué
El corazón de la felicidad
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
Yo te ofreceré
Perlas de lluvia
Llegadas del país
Donde no llueve
Yo cavaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Haré un ámbito
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde serás reina
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
Yo te inventaré
Unas palabras absurdas
Que te incluirá
Yo te hablaré
De esos amantes
Quien vio dos veces
Sus corazones abrazarse
Yo te diré
La historia de este rey
Muerto de no haber
Podido encontrarte
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
A menudo vimos
Reflejarse el fuego
De un antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo
Es, parece
de las tierras quemadas
Dando más trigo
Que mejor abril
Y cuando viene la noche
Para que un cielo brille
El rojo y el negro
No se casan
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No voy a llorar más
No voy a hablar más
Me esconderé allí
Al mirarte
Bailar y sonreír
Y a escucharte
Cantar y luego reir
Déjame hacerte
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
8 comentarios:
me encanta el sonido de los pajaros sobre todo porque te estan obligando a ser mas y mas feliz...
troesma
dejese de joder con su pajarito. Mire que mas de tres sacudidas...
Saludos
Senén
¿Quién va ganando??? ¿El pajarraco o vos???
Besos y despertares
y xq no le tiraste con algo al pajaro asi te dejaba dormir tranquilo.
dulce el sonido de los pájaros... y delicado por la mañana... que es suave y no interrumpe el sueño, sino que alegra el despertar
Puta que escribis bien eh...
Ya te andaba extrañando, besotes Horacio...
Bravo.
Un abrazo maestro
Me ha gustado este espacio, hay simplemente ... POESÍA.
Un abrazo.
María
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