jueves, octubre 09, 2008

Pizza con los dedos













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Te invito a transgredir umbrales, hurtar las llaves, violar candados
sentarte a la mesa de lo oculto, probar de lo prohibido y arriesgado;
Te invito a beber nuestro pecado.
Te propongo tostar a fuego las migas de lo nuevo, buscar revancha,
rebozarnos juntos a pan y miel en el bautismo
de ser principio y fin al mismo tiempo.
Tatuar la piel del alma y los sentidos.
Te convoco al juego compartido de invadir
la casa del misterio y sus dominios.
Tomar en armas los libros de la magia; reinventar aquelarres,
coronarte hechicera
en el punto justo del círculo
en que enciendes tu hoguera.
Te atrevo te permito te suelto te libero,
te nombro condimento de mis noches de dudas,
a que juntos busquemos en el claro de luna
cobijas de hojas secas que amasen nuestra cuna.
Te invito
Te propongo
Te convoco
a comer con los dedos este orgasmo
de a po co; a ciegas nuestros ojos.
Trabarnos en tierras de Merlín,
ser Dios o Lucifer o tan siquiera;
el hombre que te vuele los cerrojos.

3 comentarios:

julia del prado morales dijo...

Me encantó tu poema, delicado, sutil, directo; tan plenamente sensual y erótico. Sencillamente te leo para llegar a ti, desde el Perú, te saluda, Julia (Vine porque te encontrén en los haikus de Senén)

http://eltuturutudeJulie.blogspot.com
http://vienenpajaritasdepapel.blogpsot.com

dèbora hadaza dijo...

tu siendo sensual eres estupendo!!

es un gran poema

Viviuska dijo...

Una poesía sensual, erótica y muy bien lograda!
Un beso Horacio.

No me dejes
Es necesario olvidar
Todo se puede olvidar
Quien se escapa ya
Olvidar el tiempo
De los malentendidos
Y el tiempo perdido
A saber cómo
Olvidar estas horas
Quiénes mataban a veces
A golpes de porqué
El corazón de la felicidad
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
Yo te ofreceré
Perlas de lluvia
Llegadas del país
Donde no llueve
Yo cavaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Haré un ámbito
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde serás reina
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
Yo te inventaré
Unas palabras absurdas
Que te incluirá
Yo te hablaré
De esos amantes
Quien vio dos veces
Sus corazones abrazarse
Yo te diré
La historia de este rey
Muerto de no haber
Podido encontrarte
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
A menudo vimos
Reflejarse el fuego
De un antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo
Es, parece
de las tierras quemadas
Dando más trigo
Que mejor abril
Y cuando viene la noche
Para que un cielo brille
El rojo y el negro
No se casan
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No voy a llorar más
No voy a hablar más
Me esconderé allí
Al mirarte
Bailar y sonreír
Y a escucharte
Cantar y luego reir
Déjame hacerte
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes
No me dejes
No me dejes
No me dejes