Un poema de Alina Diaconú
Hace 3 meses.
Comencé removiendo escombros, a pala y pico un refugio donde atrincherarme. Un canal en busca de mi mismo, ahí, donde mi olfato perdió el rastro de mis huesos. …Y me encontré, un día me di cuenta que era tan solo un Juan de los Palotes y que aún estaba vivo. Entonces entendí que debajo de mis huesos la tierra siempre espera paciente incluir en ella una semilla . Entrá, cambia la yerba, tengo unos leños encendidos con la pava al costado esperando tu visita; tomas unos mates?
Publicadas por
Horacio Fioriello
a la/s
3:03 p. m.
3 comentarios:
"Todos saben que jamás murmuré una oración. Todos saben también que jamás traté de disimular mis defectos".
Rubaiyat...de Omar Khayyam...¿sabias que me fascina? Aunque es contextual me ha encantado que lo menciones...Por aqui ando,sí, de nuevo, aunque tan acelerada como siempre.
Abrazos
Bien visual, descarnadamente visual... Me gustó.
Saludos, Juan.
Jeve.
Mea culpa....tuve que investigar quien era y me he deleitado en el poeta sugerido.Comparto la fascinación de Ana.
Versos cortos, transmitiendo fuerza y pasión....pero nunca digas nunca jamás
Otro beso
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