Un poema de Alina Diaconú
Hace 3 meses.
Comencé removiendo escombros, a pala y pico un refugio donde atrincherarme. Un canal en busca de mi mismo, ahí, donde mi olfato perdió el rastro de mis huesos. …Y me encontré, un día me di cuenta que era tan solo un Juan de los Palotes y que aún estaba vivo. Entonces entendí que debajo de mis huesos la tierra siempre espera paciente incluir en ella una semilla . Entrá, cambia la yerba, tengo unos leños encendidos con la pava al costado esperando tu visita; tomas unos mates?
Ahora que el tiempo descalza el almanaque
y que morir sería absurdo y ruin e innecesario;
en solitario te leo en manuscrita
ciego de promesas y descalma.
Ahora que ya el río no es el mismo
y tampoco la memoria en descontigo,
yo me pregunto:
¿A quien irán tus versos
cuando el amor se marche en despedida?
Publicadas por
Horacio Fioriello
a la/s
1:03 p. m.
5 comentarios:
Hay una canción que canta Lola Solá de la Chicana en la que pregunta ¿qué llevamos de recuerdo cuando ya no recordarmos? ¿Qué quemamos en la hoguera cuando no sufrimos más?
Al leerte hoy, la recordé y la comparto.
Besos y canciones
P.D. Soy DudaDesnuda pero no me deja comentar, carajomierda.
conmueve leer un poema
que se ha oído nacer una nocturnidad
y que tiene su contrapoema
legado
es tan bello!
besos poeta
Horacio, muy bello, eterno acertijo a "quién irán...seguramente queden plasmados en retazos de olvido o en corazones sedientos de amores presentes. En tú TRINCHERA, hay tanto para aprender, gracias poeta!
Cariños, Maricarmen
Me gustan tus versos, poeta.
Me gustaría tanto saber decir lo que siento con tanta poesía!
La paradoja es que, ahora que el tiempo me ha enseñado tantas cosas, se me han olvidado las palabras.
Un abrazo
Tambien el amor tiene un tiempo...en cada cual.
Bellísimo.
Abrazos
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