viernes, septiembre 19, 2008

Despues, ...que importa del despues?

Ana Ortega(Mujer Corriendo I
Técnica mixta sobre tela)


"Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir… y al fin andar sin pensamientos..."
Homero y Virgilio Espósito




La mujer camina rápido, como caminan los que escapan, o los que temen ser vistos o sospechados, camina muy rápido, tanto como para que nadie la alcance, para que el tiempo no la alcance (por que el tiempo nunca alcanza, pero llega).
Corre, como corre el agua blanda que rompe piedras duras.
Corre mientras camina. La mujer sabe que ya es un ángel, quiere volar. La mujer no corre, carretea, como las aves cuando toman el impulso necesario para saltar al aire, para vencer la gravedad de los hechos y la vida, (seguir es la consigna), nuestras hormonas nos piden seguir aunque nos preguntemos…para que?
Entonces, tal vez, no tan terrenal, sin pisar el suelo, así, carreteando, cayendo para arriba, la vida ofrezca menos resistencia, y solo sea necesario vencer al aire.
Por que volar, en definitiva, no es acaso lo más hermoso que ofrece la vida?
Y se nos fue negado, por que así son los Dioses, te dan pero te sacan.
La mujer tiene prisa, vuela, planea como los cóndores en un cielo que es su territorio, sabe que el sol esta allí, en llamas, acaso la seduce. No quiere saber que sus alas se derritan. Entonces elige virar sobre su marcha, un sol negro tal vez tenga sentido.
Después? , que importa del después… ( La cita es de Homero, no del griego, Virgilio le puso música pero ninguno de ellos hicieron volar a ICARO)…una sonrisa polar, una gélida despedida y un aterrizaje forzosamente lleno de distancia.
Afuera hay un naranjo en flor, que solo anuncia primaveras.

6 comentarios:

DudaDesnuda dijo...

A mí con que el tiempo no me toque, me alcanza. Volar ya volé lo necesario.

Besos y aterrizajes

Viviuska dijo...

... perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el tiempo.
Después, qué importa del después,
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz...

Yo quiero seguir volando, carretear, planear y aterrizar (pero no de bruces contra el piso) sino lenta y plácidamente.
Y aunque los golpes de los aterrizajes dejen sus heridas, no me acobarda volver a carretear y volar de vuelta.
Y no quedar acobardada jamás!
Un beso,

más te quiero, todavía dijo...

Si no vuelas te quedas en el suelo.

Igual que si caes en picado
pero sin que te haya acariciado el aire.

MabelBe dijo...

La cosa del tango da un halo melancólico que, seguramente (digo yo, eh) a la mujer ya le debe fastidiar. Por la repetición entre los días, jajaja. Se me ocurre, se me ocurre.
Lo del vuelo, y bueno... habrá que acostumbrarse! (otra vez?, faaaaa, sisisi, otra vez)

Fioriello, que lindo debe ser verse a sí mism@ como ángel, verdad?

dèbora hadaza dijo...

Entonces, tal vez, no tan terrenal, sin pisar el suelo, así, carreteando, cayendo para arriba, la vida ofrezca menos resistencia, y solo sea necesario vencer al aire.


hermoso!!

un abrazo señor

Anónimo dijo...

Volare, seguramente aprendere algun dia... por ahora en tierra, con la nariz pegada en su humedad.. intentado ganar el pan de cada dia.. y no puedo escribir.. no tengo el cielo para el vuelo...
Gracias por tus palabras
Sisifa